PALABRAS DE MEMORIA

Siempre estos finales de marzo amarillos de otoños acumulados son como invitaciones inequívocas a buscar el corazón en estado puro, y aquí es la herida, la cicatríz social que excede mi condición humana, personal, alquímica, muchas veces a la que creí imprescindible.
Las hojas caen de los árboles, Spinetta diría "en suspensión" desde el disco "invisible", Charly diría, cierra los ojos y ves todo el mar en primavera, hojas muertas que caen...desde serú y su viernes tres AM.

Parado sobre las huellas, las voces del 24 de marzo y su letal Golpe de Estado y su escaso paso del tiempo, 31 años desde el horror absoluto y estos instantes íntimos en la charla con Adolfo un militante de las Ligas Agrarias privado de su libertad por siete años es demoledora, y desafiante a la vez y sin rencor pide justicia.
Y retumba en sus oidos las últimas palabras de una amigo en un traslado nocturno "a veces me parece ver su rostro en una terminal, en una calle"... mapas de un desconcierto descomunal de treinta mil almas sin descanso... el descanso de una simple mirada, pero definitiva.
Samuel desde la lucha obrera y fabril, es una bandera de ideales a los 63 años, Meli prendida al teléfono creando la red para no caer de nuevo en estas fechas, maldito país de fechas y calendarios y luego un mar de olvidos.

Aquí y allá, sin salir de de la conexión en estado puro, hacemos trinchera en el centro de ex combatientes de Malvinas de Bella Vista... y aflojamos recuerdos con Carlos (el gordo) Zini, Carlos Bianchetti, El "negro" Ojeda y el resto de los muchachos, mientras Yack Karlen compañero de arte sigue esgrafiando la pared del mural " soldado sin olvido".
Aquí ya no importan las horas, cada palabra y cada anécdota es un diccionario para ser comaprtido, es visceral por momentos, por momentos es todo dolor, por momentos búsqueda, por momentos es de absoluto silencio.
Siempre hay un nombre que ronda sobre las bocas, que sale a buscar ese encuentro postergado, útopico de que sea cierto todavía, de que la muerte sea solo una nostalgia, como un sueño pasajero...
Y aquí hay lágrimas emocionadas, por que esa palabra que todo lo puede no aparece y cuando aparece no alcanza...
Ya no es un país sin memoria, creo que algo de esto ya hemos aprendido,
la que no llega es la justicia.
Y aquí estamos mirándonos los que podemos, sabiendo que aquí comienza esa posibilidad.
Por nuestros hijos a 31 años del Golpe de Estado a 25 de Malvinas.